#AquíCasual #Cuba #LaHabana #Covid19Cuba #Actualidad #RealidadCubana #FrasesSabias #InfluencersLife

Image for post
Image for post

Por Hanzer González Garriga

Según búsquedas en Google “Influencer” es la persona que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema en concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca (Véase marca como esa señal que permite identificar o distinguir algo o para dar alguna información sobre ello), una persona que tiene un alcance y una influencia real en su audiencia en redes sociales, la cantidad de seguidores no es el indicador de éxito fundamental sino la capacidad de convocatoria que tenga.

En ese sentido, el influencer tiene que generar valor, emoción, inspiración, sentido de aprendizaje o crecimiento personal. “Alguien a quien me quiero parecer”. Vivimos en tiempos en que los bares que frecuentamos y el nivel de vida al que tenemos alcance son la herramienta base para tener esa “influencia” sobre la comunidad en redes.

El aspecto de contenido más trabajado por estos influencers es el “lifestyle”, que hace referencia a un estilo de vida personal; este abarca: moda, ocio, viajes, etc.

Instagram se ha convertido en una de las redes sociales más visuales para compartir el día a día de sus usuarios, desde un plato de comida hasta los bares que frecuentan o la ropa que se ponen. Existe, a mi parecer, algo muy vacío en todo eso. ¿Qué fin tiene ver que, en este justo momento, algún influencer va a comer “espaguetis a la carbonara”?

Y es que solo pienso en la envidia por la vida ajena como el motor impulsor para seguir a esas personas.

¿Ser influencer en Cuba?

En estos últimos tiempos, con la apertura de los parques wifi y ahora con los datos móviles, para los jóvenes cubanos, alcanzar notoriedad en las redes sociales se ha vuelto su meca de oro. A pesar del alto costo del internet y las dificultades económicas de esta isla, algunos lo han conseguido, pero, ¿a base de qué? No puedo pensar en otra cosa que no sea la mentira, la edición de la rutina, el “postureo”, la ficción.

Vemos a “líderes de opinión” o “comunicadores” (como ellos mismos se autoproclaman), jactándose de una vida que cualquier cubano residente en la isla sabe que no es posible. Con un salario básico de 500 pesos cubanos y con tragos en bares que ascienden los 3cuc como mínimo… bueno, hagamos cuentas.

Detrás de todo esto prevalece una manipulación que se basa en los likes, en la inflación del ego. Todo contenido vacío, sin un aporte real de conocimientos. Si algún influencer utilizara esa cantidad de “followers” para generar contenido con peso intelectual o menos banal, me atrevo a decir que sí fuera líder de opinión. Hay que ser consientes (y consecuentes) con el deber ser de una sociedad con problemas reales, sobre todo viviendo en este país. Es necesario tener un acercamiento real.

Lengua de Cervantes para “comunicadora” de Instagram

Recientemente, la “comunicadora” Gina Martínez, o como mejor se conoce, @gigimaduq, expresó a sus 21mil seguidores en Instagram su opinión sobre el pronombre “elle”.

Pero antes vamos a dar un saltico en el tiempo: 11 de junio, nuestra querida comunicadora hace un pos en su cuenta de Instagram donde denuncia el bullying, el machismo, la violación de derechos que tiene como ciudadana. Utilizó los hashtags #feminicidio #machismo #elacosoatrasa #mujeresvalientes #dereschoshumanos y citó cinco artículos de la Constitución en este orden:

- el 48 (todas las personas tienen derecho a que se les respeten su intimidad personal, su propia imagen, su honor e identidad personal)

- el 46 (toda persona tiene derecho a la vida)

- el 43 (la mujer y el hombre tienen iguales derechos y responsabilidades)

- el 42 (todas las personas son iguales ante la ley)

- el 40 (la dignidad humana es el valor supremo)

Todo ese revuelo porque se burlaban de ella, un claro arañazo al ego. Una serie de followers enviaron sus abrazos virtuales y su apoyo a esa mujer que hacía frente al acoso y al bullying.

Pero como siempre existen dos caras de una moneda, nuestra comunicadora no es consecuente con su discurso, y hace una serie de stories dando su “opinión” sobre el hecho de que la RAE había incluido en su Observatorio de palabras “elle” como pronombre, creado para aludir a quienes puedan no sentirse identificados con ninguno de los dos géneros tradicionales existentes. Pocos días después la RAE retira el pronombre del listado. Pero eso no es lo más alarmante en este caso.

Desde una posición prepotente, la “comunicadora” nos deja claro que ella no es feminista (deprimente escuchar a una mujer decir que no es feminista) y que “respeta” el hecho de que cada cual escoja qué identidad asumir (aunque no lo entienda) y pide que no se “atropelle” la lengua de Cervantes (¿ella habrá leído el Quijote más allá de su resumen de Wikipedia? ¿Habrá tenido el privilegio de besar sus labios y sentir el húmedo calor de su lengua?)

Al uso del lenguaje que evita el sesgo hacia cualquier sexo o género social se le denomina lenguaje inclusivo, incluyente o no sexista. Estamos hablando de estudios teóricos que caen dentro del ámbito de la filosofía, la sociología y la antropología lingüística. En diferentes culturas un tercer sexo o género puede representar un estado indefinido entre hombre y mujer, un estado en el que se es ambos o una categoría donde se es independiente de ambos. Todo esto en relación al sexo, a la orientación sexual o a la identidad de género del individuo. La bióloga Anne Fausto-Sterling propuso en un artículo de 1993 que para describir los cuerpos humanos sería adecuado hablar de cinco sexos en lugar de dos. ¿Querida “comunicadora”, sabes lo que es la intersexualidad?

Las identidades sexuales o las orientaciones sexuales no están esencialmente inscritas en la naturaleza biológica humana, sino que son el resultado de una construcción social.

Pregunta escrita para Gigi:

a) ¿Quién dijo que los tacones son para las mujeres nada más?

b) ¿Quién dijo que el maquillaje es solo para las mujeres, cuando en el siglo XVII los hombres se maquillaban?

c) Ya que eres tan fashion debes saber alguito de historia de la moda, gracias a Coco Chanel es que ustedes, las “mujeres”, pueden usar pantalones. ¿Cierto o falso?

En sexología y en los estudios denominados Teoría Queer, se trabaja la cuestión de hasta qué punto la identidad sexual y la orientación sexual están fundamentadas en la biología.

Si no eres capaz de entender estos puntos que traigo a acotación, no hay problema, nadie quiere que cambies de opinión, pero como no sabes nada de nada de este tema, entonces, “comunicadora”, no vengas a debatir sobre géneros y lengua española.

Nadie quiere que utilices el “elle” o ningún rasgo del lenguaje inclusivo, pero, para justificar tu respuesta, no compartas un video de Mario Vargas Llosa, un misógino, una celebridad literaria que hoy se le conoce más en el mundo gracias a su relación con la ex de Julio Iglesias, sus apariciones en las portadas de farándula y sociedad, sus posiciones ultraconservadoras ante temas como la política, Latinoamérica y la igualdad entre personas. ¿Has leído La Ciudad y los Perros? Un premio no define nada, hoy cualquiera tiene títulos y premios. ¿La supermodelo más grande de Cuba?

Todes estamos en nuestro pleno derecho de expresar lo que sentimos, de mantener una posición de izquierda, derecha, centro, arriba y abajo respecto a algún tema; pero la opinión, tu propia y personal opinión, puede ser racista, homofóbica, transfóbica, xenofóbica, excluyente. Cuando además, no manejas un tema y sin conocimientos previos expresas esa opinión, debes de tener mucho tacto al comunicar. Cuando abres un “debate” debes, uno: estar documentada y estudiada sobre el tema a debatir, dos: mantener una posición desde el diálogo y el respeto. Cuando se asumen posiciones prepotentes y discriminatorias, lo siento amiga, el mundo va a salir a pelear.

Como diría Laura Kayla (@pure_fiction) “…a ver si somos más humildes y menos dictatoriales en los criterios”.

¿Lifestyle?

Cuentas que promueven un modelo de vida tan trivial y superficial hacen que después cualquier extranjero, que en su vida haya pisado Cuba, piense que aquí nos pasamos el día entero felices caminando por la Habana Vieja de un bar a otro y de un restaurante a otro. A veces no sé si esas cuentas personales (o como casi todos ponen: “Blog Personal”) son de gente real que vive en este país o son objetos producidos en masas.

Viven en un mundo de cristal construido con minuciosa intensión con el fin de aparentar algo que no son, y si lo son da igual, el hecho de detenerte a organizar los platos y cocteles en tu mesa del bar para lograr la imagen con el “estándar internacional perfecto”, filtrando la realidad y emulando a influencers de otras partes del mundo, es simplemente patético.

A mi parecer, el entorno está bastante jodido como para que nos invada tanta banalidad. Exhorto a todes les influencers de Cuba a que por un día hablen en sus cuentas sobre problemas reales; aquí hay personas pasando hambre y necesidades, personas luchando batallas con un sistema arcaico, con una economía que se sustenta por hilos, personas oprimidas, y son estas personas las que menos alcance y voz tienen. No busco que todo se politice pero pensemos: ¿qué pasa en este país que en medio de la crisis preferimos seguir cuentas de personas así de superficiales? ¿Por qué validamos este tipo actitud? ¿En qué momento preferimos una “verdad construida” sobre una “verdad real” que necesita ser vista y analizada? ¿Por qué les influercers se hacen voz de problemáticas internacionales y no se hacen eco de las nuestras? ¿Por moda?

Es de enfurecer (o entristecer) que no abunden cuentas que decidan, al menos un día, promover mensajes de respeto, de luchas sociales reales, una voz crítica y consciente de un entorno que no es favorable para un alto por ciento de cubanos. Y repito, no aparenten crear conciencia cuando lo que hacen es reparar los likes y sus egos vacíos.

Existen otros influencers o instagramers que sí se han detenido en algunos momentos a denunciar ciertas problemáticas reales, pero por desgracia son unos pocos.

Creer que los influencers solo pueden actuar en la promoción de marcas o productos de consumo es desconocer la realidad. Soy un fiel creyente en la juventud, nosotros tenemos en nuestras manos el futuro de este país y simplemente preferimos vivir enajenados en una vida virtual, o sumergidos en la vida de otres que tampoco son tal y como se muestran.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store