CUBA, MI AMOR / CIENFUEGOS ES COMO CALIPSO / UN TEXTO SOBRE LA AVENTURA DE VIAJAR

Image for post
Image for post
Diseño por La Mamarracha

Por Ama de casa 2020

Si usted no usa Transfermóvil [1] . Si usted no usa Viajando [2] . Piénselo dos veces antes de emprender un viaje Matanzas-Santa Clara-Cienfuegos. Si usted usa Transfermóvil. Si usted usa Viajando. Piénselo dos veces antes de emprender un viaje Matanzas-Santa Clara-Cienfuegos. Si además tiene un gato que recogió en la cuarentena porque usted es más animalista que Beatriz Batista, mejor disfrute de su fase 1, olvide a esa jeva, pórtese bien, no salga ilegalmente de La Habana.

Pero si necesita obstinadamente ver a sus amigos, respirar sin nasobuco o regresar a Ítaca y le resbala cualquier vicisitud, pues bienvenido sea a la experiencia.

Le cuento que entre Matanzas y Santa Clara hay un pueblo nombrado Colón. En Colón, cuando tocan las campanas de la iglesia, el cielo se llena de cathartes auras [3] . Tómelo como un mal presagio. Allí en Colón perdí una bolsa con mis pertenencias más preciadas. Contenido de la bolsa:

Una cajita de cartón de 1917. Todos los aretes de plata que había comprado en la feria de Obispo en los últimos dos años. Un anillo de compromiso. Una memoria flash robada con una playlist buenísima. Mis piedras amadas. Dos piedras del Cobre de las que ya no vienen (no sé por qué las piedras del Cobre de ahora no son como las piedras del Cobre de antes, seguro tiene que ver con el hombre y su avaricia). Mi piedra mashupishu. Mi pedacito del cenicero. Mi cono de hilo con el papelito adentro que decía andamos para reencontrarnos.

Si se pregunta por qué llevaba mis pertenencias más preciadas a un viaje, recuerde que también llevaba un gato. Un gato que me mordió, me aruñó, maulló todo el camino sin intervalos y quiso tirarse por la ventanilla en varias ocasiones; pero indiscutiblemente un gato amado. Sepa que soy incoherente, inconexa, inconclusa, seguramente como usted pero un poco más. Si aún le queda duda, sepa que un día me desperté minimalista y comencé a practicar el desapego emocional. Solo me quedó esa bolsa con el ADN de mis amigos y con partículas de momentos muy precisos que de vez en cuando me gustaba sostener. Tener 25 años y no tener casa, significa llevar tu casa a todas las partes; podría escribir un poema al respecto, incluso el habitante de Colón que encontró mi bolsa, podría escribir un poema al respecto.

De Santa Clara le puedo decir que, por una extraña razón, se me ocurrió que podía montarme en ómnibus nacionales con mi mal aspecto y mi gato, cosa que por supuesto no ocurrió. Todo mi esfuerzo por comprar a través de terceros mi pasaje online, fue en vano. No se aflija, evidentemente encontré una manera de llegar a mi destino más inmediato. Cuando llegué a Cienfuegos, La Habana estaba allí. Y toda la reflexión del confinamiento de: seamos mejores seres humanos y bebamos menos , había quedado far far away, posiblemente en Colón.

De pronto estaba de espaldas al mar, en un establecimiento nocturno que llaman El Mella y que quiere pensar al mártir que no es en su honor. Y de pronto el pingazo [4]de que me besa el hombre equivocado. El pingazo de que otra vez me enamoro en un pueblito de pescadores (no del hombre equivocado, de uno que también me besó pero de cariño, y quise regalarle mi manta y mi anillo, pero la manta la había dejado y el anillo lo había perdido , y le regalé mi cadena con el granito de arroz para completar el ejercicio de desapego emocional). El pingazo de que ya no amanece con el gato y Maga en la misma cama. El pingazo de las tiendas en USD y la madre enloqueciendo y las amigas volviéndose madres y yo sin entender nada. El pingazo de que el viaje continúa. El pingazo del asco. El pingazo de que ya no es hoy 43 días atrás, ni 40 de mayo, ni 23 de marzo. El pingazo de que me cogieron los 25 años en la puta de tu país y a esa puta tengo ganas de decirle: aquí NO está el pecho mujer, porque ya sé que lo herirás.

Ahora estoy más lejos de toda Habana y me siento más sola que la niña del perrito chino. El gato lo dejé en la casita Santa Helena con unos artistas cienfuegueros, por una caricatura de Jim Morrison y un nasobuco de arabescos. Con las piedras me pasa como con la experiencia Cuba online: no me adapto, no me gusta, no la acepto, no estoy preparada. Y respecto a usted le advierto, le recomiendo, invierta en bitcoins [5] , porque como cantó Silvio más de una vez: ¡Cuba va aaa aaaa!

[1] Transfermóvil: Comodidad y seguridad en tus pagos. Aplicación que Etecsa pone a su disposición para facilitar sus pagos de servicios, compras en línea, consultas y trámites bancarios y la gestión de servicios de telecomunicaciones.

[2] Viajando: Aplicación que permite la consulta de disponibilidad y compra online de pasajes que comercializa la empresa Viajero. La aplicación es compatible con dispositivos androides cuya versión sea igual o superior a 4.4.2. Además de esto, los usuarios deberán tener instalada la aplicación de Transfermóvil en su última versión y tener las tarjetas asociadas correspondientes para la realización de los pagos.

[3] Auras de Cathartes: Auras tiñosas

[4] Pingazo: Dígase de una pinga dada bruscamente.

[5] Bitcoin: Divisa electrónica perteneciente a las llamadas criptomonedas.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store